Bollos rellenos de manzana y arándanos. Con esta receta me ha pasado lo mismo que al que está deshojando la margarita: "la subo, no la subo, la subo, no la subo...". Total, al final "la subo". La tenía ahí escondida, en una carpeta, disimulando, intentando pasar desapercibida... Pero al final, me he acordado de ella y aquí os la traigo.
Estos bollos rellenos de manzana y arándanos no constituyen la típica receta veraniega que hacemos en cinco minutos mientras empieza "el Secreto de Puenteviejo": lo que pasa es que me encantan las recetas de masa levada y, además, el verano terminará algún día y nuestros hornos volverán a sonar como antaño. Así que mientras se acerca ese momento no viene mal ir anotando algunas recetas.
Aunque llevan su tiempo - porque han de levar, estos bollos no tienen ninguna complicación "estructural". Básicamente, la masa es la misma que la de las trenzas (si no las conocéis os las recomiendo especialmente). Se rellenan con un poco de manzana cortada en cuadraditos, unos arándanos, azúcar y canela.










