En esta ocasión os presento un plum cake sencillo, dedicado a todas aquellas personas con especial predilección hacia lo dulce. Ya os podéis imaginar: el bizcocho va relleno de dátiles bañados en zumo de naranja... Se me hace la boca agua sólo de pensarlo.
La idea de realizar el bizcocho me sobrevino justo antes de iniciar un viaje de unas dos horas y media. En nuestro destino nos estaban esperando con ganas y se me ocurrió que podía llevar algún presente. Este bizcocho era la solución ideal, dado que su elaboración es sencilla; aunque, dicho sea de paso, no tan fácil como el que vimos hace varios días de frutas y amaretto.
Como podéis apreciar en la imagen, el bizcocho les gustó: un poco más y no me da tiempo a echar la foto.




